lunes, 26 de diciembre de 2011

Las aventuras de Jeremiah Johnson - 1971

Director: Sydney Pollack

Guion: John Milius & Edward Anhalt

Música: John Rubinstein & Tim McIntire

Fotografía: Duke Callaghan

Intérpretes: Robert Redford, Will Geer, Allyn McLeire, Stefan Gieraschi, Matt Clark

Productora: Warner Bros

Género: Aventuras, Western

1971, EEUU, Utah


A Jeremiah Johnson le quedan pocos caminos. Vive en el valle, en el poblado, la ciudad, como uno más. Pero se cansa. Su paciencia tiene un límite y cuando ve que la felicidad la tiene muy lejos, corre a buscarla… hacia las montañas. Olvidando todo lo conocido… toda su vida… sus problemas… la sociedad.
 
Jeremiah Johnson made his way into the mountains… Así suena la canción.
Una banda sonora capaz de trasladarte hacia los más hermosos parajes de la naturaleza, gracias también, como no, a la fotografía del increíble Duke Callaghan, experto en captar la esencia de todo paisaje.


Robert Redford interpreta a Johnson. Es un personaje fascinante y complejo. Astuto. Solitario. Inteligente. Observador. Y rápido. Muy rápido. Y en su nuevo camino entre las montañas no cesa en encontrar aventuras… luchar… buscar y buscar. Pero lo más importante, esta solo ante la belleza del mundo, y es capaz de aprender de ella, de vivir de ella, sin dañarla. Es una lucha por subsistir en plena naturaleza, donde tiene que cazar, pescar y comer en situaciones extremas con la ayuda de otro veterano trampero. Tras entablar contacto con los animales salvajes, Johnson descubrirá la violencia del hombre en estado primitivo cuando aprenda a convivir y a luchar contra los indios que pueblan aquellas tierras, en las que deberá también cuidar de su propia familia frente al medio hostil en que se mueve.



Se topa con nuevas costumbres, manadas de lobos que le atacan, osos, personajes pintorescos y experiencias que le hacen, poco a poco, convertirse en un animal más. Y descubre esa ley del más fuerte. Y descubre la ley de los indios. La ley sagrada. Las costumbres sagradas… La muerte. Y la venganza.




Rodada en Utah, Redford cayó prendado de los paisajes hasta tal punto que allí mismo, en Park City, fundó el que hoy es uno de los festivales de cine más importantes, el Festival de Cine Independiente Sundance… Y construyó allí un nuevo hogar, un precioso rancho a orillas de Salk Lake.

Redford muestra su talento. Su sensibilidad para con la naturaleza y el poder que esta es capaz de ejercer. Se pierde en un nuevo mundo en el que se siente pequeño. Y el espectador empequeñece con él. Pero, a medida que éste se va adaptando, el espectador crece y crece, y se yergue sobre las montañas para apreciar tan grandioso homenaje que la naturaleza nos concede. Y, en no pocas escenas, cada uno de sus gestos, de sus miradas, de sus movimientos, torna animal, torna salvaje y puro… es la esencia de la vida… Y toda su figura se convierte en protagonista sin dejar absolutamente ningún cabo suelto.



Sydney Pollack cuenta de nuevo con su actor fetiche (nos regalaron juntos siete maravillosas películas) para recrear esta historia. Y, como siempre, la complicidad establecida entre ambos traspasa la pantalla y da como resultado uno de los mejores films de la historia: algo más que una película, algo más que un western, algo más que una aventura… la vida y la belleza que nos estamos perdiendo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

4 MESES, 3 SEMANAS Y 2 DIAS



Hoy toca una película del país de los vampiros. No amiguitas, no me estoy refieriendo a los vampiros moñas de Crepúsculo, sino a Rumanía, de donde el conde Drácula.


La imagen que ofrece tiene una aire entre soviético y España de los 70. Todo es muy triste y dan ganas de huir, de salir corriendo, con toques de desasosiego importante.




  
Reconozco que está bien, aunque a mi no me haya entusiasmado. Algo desconcertante (y aburrida) al principio, pero son los primeros minutos, que a mi me costó ubicarme en la historia, pero a partir de ahi.... engancha.

Lo más destacable y meritorio es la naturalidad de los actores y actrices (no se si profesionales o que) pero tienen un desparpajo y se desenvuelven con un facilidad digna de elogio. También es obligado mencionar algo que a mi particularmente en el cine me gusta bastante: los planos largos y sostenidos, sin cortes, sin montaje, rodado del tirón, que aún tiene más mérito.




Y la película.... uffff, por definirla con un puñado de palabras: dura, cruda, trsite, amarga, austera, sin banda sonora....

Los amantes de este tipo de películas quedarán encantados.

Aquí está el trailer.

martes, 29 de noviembre de 2011

Arthur, el soltero de oro


A veces basta con lo más simple para hacernos reír. Un argumento sencillo. Personajes transparentes. Una buena película.

Arthur, un soltero de oro, únicamente porque es multimillonario, debe casarse con quien le ordena su familia para poder heredar toda la riqueza que le corresponde. Pero él, se ha enamorado de otra mujer. Hasta aquí, típico, ¿no?

Pues bien, Arthur es bajito, pequeña cosa, feo, y totalmente dependiente de su mayordomo, Hobson, un británico severo con un gran corazón que ejerce de padre del descarriado millonario. Aparte, es un borracho incapaz de tomar decisiones por su cuenta y el hazmerreír de toda su familia y de la sociedad.


Por otro lado, Linda, la joven de la que se enamora, una chica de clase baja que lucha por un futuro mejor mientras cuida de su padre. Es una muy buena persona, pero ambos se conocen mientras ella roba una corbata y es Arthur el que la saca del apuro. Desde ese momento surge el amor. Salen juntos, se divierten, se complementan… comienzan los líos, ella se siente traicionada, él quiere pedir perdón pero se deja influir pro su familia, su mayordomo enferma y con él Arthur despierta de una vez por todas, lucha por lo que quiere pero hay demasiadas personas envueltas en el problema y quizás ya sea demasiado tarde…

Lo que sí os puedo asegurar, es que esta película es una de las grandes comedias del cine, con su correspondiente segunda parte (algo más floja), pero con un Dudley Moore que aprovecha todas esas peculiares características de su anatomía, que lo hacen ser un personaje tan inconfundible, y que las realza para transmitir en cada gesto la alegría de la vida, desde el espíritu más profundo… Y a su lado Liza Minnelli que destaca por ser tan transparente en este papel.

Dulzura, cariño, risas, alegría y pena… los ingredientes perfectos para una comedia que, sin duda, se merece los mejores reconocimientos.



domingo, 6 de noviembre de 2011

MARY & MAX

No desvelaré absolutamente nada de la trama, creo que a quien tenga ganas de verla le parecerá mejor encontrarse con el argumento de sopetón y sorprenderse por sí mismo.


¿Saben ustedes esa sentimiento de cuando se descubre una pequeña y preciosa joya? Pues esa sensación fue la que tuve yo cuando vi esta película. Me pareció una delicia, hecha con muy buen gusto y con un guión muy original y divertido.

Tiene un poso de ternura, de melancolía y de reflexión, pero trufado de pequeños toques de humor que le dan un poco de salsa al asunto, en una mezcla perfecta que atrapa desde el principio, así como la animación, muy conseguida con un aire infantil y amable.
 
 Aunque se vean estos monigotes, no hay que confundir con una película para niños, sino que la temática va más allá, tratando temas adultos pero desde una optica diferente. A mi me ha encantado, es una película muy bonita.

Pero no vayan a pensar que todo el monte es orgasmo, tiene un lado descorazonador y amargo, que enseña que la vida a ratos puede ser muy cruel -por no decir muy perra-.





Señores del cine español de culos y tetas, de famosetes del tres al cuarto y de guerra civil que tanto se quejan de que no se ve cine patrio, vean esta cinta y encontrarán un buen ejemplo de película imaginativa, fresca y brillante.




Aquí está el trailer:

lunes, 31 de octubre de 2011

No habrá paz para los malvados

ThrillerEspaña
96 minutos
Año: 2011

Director Enrique Urbizu
Guionista Enrique Urbizu
Michel Gaztambide
Productor Gonzalo Salazar-Simpson
Álvaro Augustin
Música Mario de Benito
Fotografía Unax Media
Montaje Pablo Blanco


Intérpretes: Jose Coronado, Rodolfo Sancho, Helena Miquel, Juanjo Artero, Juan Pablo Schuck




El título, como anillo al dedo... Jose Coronado interpreta a Santos Trinidad, un hombre totalmente hundido en su propia vida, que vive en el tormento de la soledad... en un infierno que él mismo se ha construido a su alrededor. Una noche entra en un bar y allí se desata el principio del fin, asesinatos, testigos, drogas, terrorismo...

Enrique Urbizu se desenvuelve como pez en el agua en este género, tan social como ficticio, y que nos lleva inmediatamente a esa frase tan famosa en la que apreciamos que es totalmente cierto que la realidad supera a la ficción. Después de La caja 507 y La vida mancha, Urbizu vuelve a trabajar con Coronado, demostrando que forman un buen equipo.



Es destacable comentar el uso absoluto de las armas como elemento prácticamente protagonista de la trama y hacer una referencia a lo que todo el mundo recuerda cuando ve esta película: el fatídico 11 de marzo en el que la historia de España cambió para siempre. En palabras del propio director, nos encontramos con que No habrá paz para los malvados es un relato sobre cómo podrían haberse organizado los atentados del 11M sin llegar, evidentemente, a centrarse en aquel día conctretamente.

Sorprenden realmente las imágenes, la ambientación y la luz que recrea correctamente la pobreza y la suciedad que envuelven el mal, la vida de los malvados, el terrorismo y la muerte. Y Trinidad en medio de todo esto, persiguiendo en coche y a pie a los malos, luchando por resurgir de la nada pero sin importarle realmente lo que puede convertirse en el fin de una sociedad o en el triunfo de un solo hombre...

jueves, 13 de octubre de 2011

MY BLUEBERRY NIGHTS




Esperaba más de esta peculiar Road Movie. la primera mitad se me hizo muy cansina y densa, pero una densidad caprichosa, que para mi no llevaba a ningun sitio.


Luego empieza a remontar un poco el vuelo, y apunta maneras, pero no termina de despegar, y aunque tenga momentos y diálogos realmente buenos, para mi se queda en una sucesión de personajes, situaciones diversas y sensaciones cuyo epicentro es Norah Jones.


 



Jude Law me resulta más que creible y el tío lo hace bastante bien, es un buen actor. Y aunque sea anecdótica, la aparición de Rachel Weisz es para mi lo mejor de la película. Esa mujer tiene algo que hace que la cámara la adore. Sin ser especialmente llamativa, ni espectacular, ni rimbombante (a lo Charlize Theron, Beyonce, o Eva Mendes) me parece una auténtica preciosidad. Me tienes enamoraito, chata.







Pero bueno, que me enredo, que al final la peli deja un sabor de boca bueno (aunque mejor me lo dejaria la tarta esa de arándanos que sirve Jude Law) pero da la sensación que se podría haber aprovechado un poquete mas las historias.





Y éste es el trailer:

viernes, 7 de octubre de 2011

Los crímenes de Oxford

Título: Los crímenes de Oxford
Título original: The Oxford murders
Dirección: Álex de la Iglesia
País: Francia, El Reino Unido, España
Año: 2008
Duración: 108 min.
Género: Criminal, Romance, Thriller
Reparto: Elijah Wood, John Hurt, Leonor Watling, Julie Cox, Burn Gorman, Anna Massey, Jim Carter, Alan David, Dominique Pinon, Tim Wallers
Guión: Álex de la Iglesia
Productora: Eurimages, Tornasol Films, Telecinco Cinema, La Fabrique de Films






Desde un principio podemos sentirnos cautivados por las calles de Oxford. Esos históricos edificios tan típicos de Inglaterra. Esas calles de adoquines. Esas librerías que encierran entre sus paredes más historias que libros. Y esa universidad. Ese ambiente tan mágico de cultura que se respira entre los edificios de una universidad histórica. Una de las mejores del mundo.
hasta allí se desplaza nuestro protagonista. Elijah Wood interpreta a un joven americano, Martin, que viaja hasta Oxford para realizar su doctorado, dirigido a su vez por Arthur Seldom (interpretado por John Hurt, uno de esos magníficos actores que destacan por toda una trayectoria impresionante destacando su aparición en Alien, el octavo pasajero, al ser el primer poseído por la criatura en esa famosa escena donde el alien sale de su tórax sangrientamente dejando a todo espectador patidifuso en la butaca).

Martin se centra en su trabajo, pero todo lo que le rodea es extraño. Esa casa donde vive, cuya dueña era amiga del propio Seldom... la hija de la dueña, una joven perturbada por su madre... Lorna, la enfermera que aparece en su vida... Y su obsesión por las matemáticas. Para Martin, las matemáticas son la base de todo. Todo objeto, toda razón, toda lógica posible no es real sin analizar las ecuaciones matemáticas necesarias que demuestren su existencia. Pero las matemáticas no son su única obsesión, y el propio Seldom se muestra ante él como un Dios, un experto matemático al que llega a idolatrar.




A partir de aquí la trama se resuelve sola. Asesinatos en serie y nunca mejor dicho, puesto que averiguando la serie matemática se averigua el próximo crimen. Pero todos son sospechosos. Los protagonistas, todos, tienen grandes motivos para asesinar... Martin y Seldom tratan de averiguar... Pero no llegan a tiempo en ningún momento... ¿o si?

Es una película únicamente apta para eruditos. Para espectadores que deseen romperse el cerebro entendiéndola. Para despiertos que las pillen al vuelo. Para no perder ni una sola palabra del excelente guión. Ni una sola pista puede ser evadida por el público puesto que, en ese caso, la pérdida de la trama sería total. Exige concentración absoluta. Exige dejar tus problemas fuera de la sala, olvidarte de tu propia vida y de tu propio ser para centrarte exclusivamente en esas ecuaciones, esas series lógicas, esas mentes privilegiadas, esos seres superdotados que resuelven los problemas matemáticos más complicados de la historia, pero que se vuelven locos ante tanto número y obsesión por buscar esas soluciones.

Alex de
la Iglesia
nos muestra así un mundo que suele estar muy lejos de los espectadores. El mundo de la ciencia matemática. Una ciencia demasiado compleja para unos pero que supone la única vida posible de otros. Es algo tan curioso de contemplar, algo tan incomprensible, tan obsesivo, que hace de la película una cinta original, novedosa, que cuenta con una fotografía excelente, un escenario cautivador, buen director y buenos actores.

Un rompecabezas digno para esas cabezas que quieran romperse.