domingo, 11 de septiembre de 2011

El Orfanato

Dirección: Juan Antonio Bayona.
País: España.
Año: 2007.
Duración: 100 min.
Género: Thriller sobrenatural.
Interpretación: Belén Rueda , Geraldine Chaplin, Fernando Cayo, Roger Príncep
Guión: Sergio G. Sánchez.
Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona y Álvaro Augustín.
Producción ejecutiva: Guillermo del Toro.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Óscar Faura.
Montaje: Elena Ruiz.
Dirección artística: Josep Rosell.
Vestuario: María Reyes.


Nos encontramos en un edificio típicamente aterrador, donde tuvo lugar una historia más aterradora aún, con niñera y niños abandonados, un faro que alumbra una cueva oscura y todo esto en un paraje macabro donde el niño del presente habla con los fantasmas del pasado... y ¿qué pasa después? Pues que el niño desaparece porque su madre no está en lo que tiene que estar y para recuperarlo se vuelve loca... tan loca, que lo ve, lo oye y no para hasta morirse.

¿Original, eh? No digáis que no es un argumento tremendamente innovador, que nadie podía esperarse y, sobre todo, que da mucho miedo, eh? ¿Qué miedo? Si ves una película en la que, tras media hora, esperas que suceda algo emocionante porque sino te quedarás dormido de un momento a otro, es muy lógico que no te vaya a dar miedo en todo lo que quede, ya que sabes perfectamente lo que va a pasar y es tan predecible que la originalidad ni siquiera puede ser mencionada.


Belén Rueda como siempre, con la misma cara que en el resto de sus películas, luciendo escote, cuerpo y con secuencia sexy pegándosele la ropa en el agua del mar... porque analizando el argumento, eso de enseñar cacho era muy necesario, claro... Geraldine Chaplin está fanástica, y Bayona muy bien... la ambientación, la fotografía, la música... pero poco poquísimo más... además, ahora que lo pienso, Hitchcock conseguía muchísimo más misterio y suspense, y terror absoluto, hace más de 50 años... ¿mérito para El Orfanato?

sábado, 3 de septiembre de 2011

13 TZAMETI




  

 Aquí les traigo hoy una mas que interesante película francesa.

 Al principio, todo parece confuso, inconexo y cansino (incluso di una ligera cabezada) pero una vez que el asunto toma cuerpo, la verdad es que se convierte en una buena historia con gancho para el espectador, convitiéndose en una espiral que va a mas...






Me van a permitir que no les cuente absolutamente nada sobre la trama, creanme, es mejor así (no les pica la curiosidad con esta imagen?). Yo habia leido buenas criticas pero desconocía el argumento y la verdad es que se agradece encontrarse así de sopetón con el argumento e ir descubriéndo poco a poco que nos depara esta película...






Sólo diré que es un film sobre la psique humana puesta al límite, rodada en blanco y negro lo que añade un plus de realismo y crudeza a la historia... ah, y el papel del protagonista es un papelón cortado a medida y el chaval no lo desaprovecha. Es más que convincente. Y hasta ahí puedo leer...



 

¿Alguien la ha visto?

domingo, 28 de agosto de 2011

Cantando bajo la lluvia

Título original: Singin’ in the rain
Dirección: Gene Kelly y Stanely Donen
País: Estados Unidos
Año: 1952
Estreno: 11/04/1952
Género: Romance, Comedia, Musical
Reparto: Gene Kelly, Debbie Reynolds, Donald O'Connor, Jean Hagen, Millard Mitchell, Cyd Charisse, Douglas Fowley, Rita Moreno
Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)










Clásico del cine en el género de los musicales de la Metro Goldwyn Mayer de los años 40 y 50, dirigido por Gene Kelly y Stanley Donen, y protagonizado por Gene Kelly, Debbie Reynolds y Donald O'Connor.

Lo primero que vemos es el rostro de Gene Kelly, sonriente e impecable, tierno y dulce... una perfecta cara que refleja esa profesionalidad polifacética que siempre lo caracterizó… simplemente arte. El arte de la danza, de la música, del cine en todo su esplendor.

El argumento se muestra ya, aunque no sea gran cosa, interesante y curioso al retratar un momento tremendamente importante para la historia del cine como es la invención del cine sonoro: Don Lockwood (Gene Kelly) es una romántica estrella del cine mudo a quien ha costado mucho llegar hasta la cima. Hasta llegar a triunfar en Hollywood ha llevado un largo camino en compañía de su íntimo amigo Cosmo Brown (Donald O’Connor). Ahora forma con Lina Lamont (Jean Hagen), una bella no tan tonta como parece, pero bastante turbia en sus intenciones, la pareja de moda de los estudios cinematográficos que dirige R.F. Simpson (Millard Mitchell). Tras uno de los estrenos, Don conoce a Kathy Selden (Debbie Reynolds), una actriz de teatro aún desconocida, que primero menosprecia el arte del cine y luego sale de una tarta y resulta ser una de las bailarinas del coro que va a la fiesta. Don y Kathy se enamoran. Paralelamente, se ha producido un terremoto en la industria cinematográfica: el cine sonoro llega arrasando con El Cantor de Jazz. El público quiere más y hay que reconvertir la última película de Lockwood y Lamont en musical, lo que no sería problema... si no resultara que Lina Lamont tiene una voz de rata completamente inservible para el cine...
 
Como curiosidad, y aprovecho que estoy realmente informada sobre la vida y obra de Gene Kelly, diré que la escena del baile bajo la lluvia se grabó mientras él sufría de una tremenda gripe afectado con 40º de fiebre, y, al no poder realizar los pasos de baile en plena forma, tuvieron que poner, detrás de las cámaras, a dos bailarinas que realizasen el mismo baile simultáneamente con él, e incluso tuvieron que añadir ruidos de agua para recrear los chapoteos del bailarín entre los charcos de la lluvia... y hablando de charcos, puedo decir también que, a la hora de rodar la escena, todo el decorado estaba tan perfectamente medido, que incluso el agua estaba colocada a la perfección, casi gota por gota...


Es una obra única del cine musical, contando especialmente con algunos de los números musicales más famosos de la historia (contando incluso con la gran Cyd Charisse), un clásico donde los haya, una de las más grandes, por no decir la más, uno de los mejores trabajos fílmicos sobre la propia industria del cine, puesto que se centra en la traslación del cine mudo al sonoro, pero tratando con humor lo que significó para muchos profesionales del cine ese salto... ya que muchos tuvieron que apartarse debido a su incapacidad vocal... Pero desde luego, ese no habría sido el caso de Gene Kelly...



Y el que no la haya visto... no sabe lo que es la historia del cine...

lunes, 22 de agosto de 2011

DE FOSA EN FOSA



 Es la primera Película eslovena que vi en mi vida. Es alegre y amarga como la vida misma.





El tipo protagonista es Pero, y se dedica a pronunciar discursos y panegíricos en los entierros de la gente de su pueblecito.
Su familia es bastante peculiar. Vive con su hermana (a la que su marido de vez en cuando le propina algún palo) y con los hijos de ésta, una adolecestente sordomuda y un chavalín, el cual plantea las cosas mas inverosimiles desde el punto de vista de un niño, con su inocencia e ingenuidad.
Tambien vive en la casa el padre de Pero. Un señor mayor obsesionado con suicidarse (la escena del inicio con el intento de suicidio con un armario de por medio es sencillamente genial).




Las situaciones mas comunes se convierten en un ameno ejercicio narrativo, salpicado por un humor peculiar (negro, negrísimo) rozando el absurdo, que se mezcla con la cara mas amarga y fea de la vida. Aunque en el fondo subyace la idea de celebración de la vida y de disfrutarla mientras podamos.




El final, es tremendamente poético. A mi pese a gustarme los finales redondos, este me pareció uno de los mejores finales de una película que he visto.

Recomiendo su visionado si quieren disfrutar ustedes una película diferente.








martes, 16 de agosto de 2011

Pecker


- Director: John Waters
- Productor: John Fileder
- Fotografía: Robert M. Stevens
- Guión. John Waters
- Actores: Edward Furlong, Christina Ricci, Lili Taylor, Lauren Hulsey
- New Line Cinema, 1998
















Un joven. Una pintoresca familia. Una cámara de fotos. Pecker está rodeado de gente alucinante. Una madre diseñadora de moda para mendigos. Un padre indefinido. Una hermana mayor camarera en un bar de gays. Una hermana pequeña, adicta al azúcar y prácticamente drogada con tan solo 5 años. Una abuela que habla con y como si fuera la virgen María. Un amigo de “oficio” ladrón. Y una novia encargada de una lavandería, obsesa con las manchas. Los Simpsons, pero elevados al cubo. Si es que eso es posible.
Y una cámara de fotos como único testigo. Única arma para mostrarle al mundo lo que se está perdiendo. Y, de repente, a esa pequeña ventana se asoma una especie de Gertrude Stein en joven. Una marchante acosadora que, para glorificar las fotografías del joven en su elitista galería de arte, quiere cambiar su vida dando un giro de 360º que, poco a poco, lo convierten en otra persona.

Fama. Dinero. Críticas. Medios de masas. Y lo que en principio es una ilusión. Un hobby. Un mero pasatiempo que compartir con tus seres queridos. Se convierte en la causa de la consecuencia. La soledad. La gente que te da la espalda. Halagos absurdos que deseabas. Pero que ya no quieres.

Y, quizás, lo más importante de esta película sea esa figura de fotógrafo joven, que mire donde mire ve una imagen y desea capturarla desde su pequeña ventana, en la figura del soñador que se estrella; ese no sé qué artístico que, al fin y al cabo, nos demuestra que la personalidad es lo más importante, que no hay que dejarse llevar y que, muchas veces, cumplir un sueño, es la peor de las pesadillas.


He de añadir la magnífica aparición de Cindy Sherman, interpretándose a sí misma en una caricatura del fotógrafo desfasado observando desde el silencio la obra del nuevo talento que le hace sombra; y la intervención de Lauren Hulsey, tan pequeña como repelente, que se lleva los momentos más dulces de la película.

viernes, 12 de agosto de 2011

JUNO


 
Aquí les traigo una buena película. Es una historia poco convencional sobre una adolescente embarazada, pero con las cosas sorprendentemente claras, y sin caer en la lagrimilla fácil que hubiera sido lo más sencillo.

Ellen Page cada vez me parece mejor actriz, pero en esta ocasión no todo el mérito es suyo, sino que tiene gran parte de culpa la persona que escribió el papel de Juno (la guionista Diablo Cody). Un papel que le queda como un guante. Un personaje por el que seguramente más de una actriz habría acuchillado a quien fuese. Sus diálogos son ágiles, frescos e ingeniosos.

Quien también lo borda es J. K. Simmons, que interpreta al padre de Juno, el tipo está realmente bien en su papel.






Esta vez debo reconocer que mi intuición me falló y que a medida que transcurría la película ya me imaginaba un final distinto, pero a diferencia de otras veces, éste no me decepcionó.

Juno es adorable.




Aqui está el trailer:

domingo, 7 de agosto de 2011

Harry Brown

FICHA:

Director: Daniel Barber
Guionista: Gary Young
Productor: Keith Bell
Intérpretes: Michael Caine, Emily Mortimer, Charlie Creed-Miles, David Bradley, Iain Glen, Sean Harris
Música: Ruth Barrett, Martin Phipps
Fotografía: Martin Ruhe
Montaje: Joe Walker
Marv Films, 2009






“En mis tiempos se luchaba por una causa, lo de ellos es mero entretenimiento”. Harry Brown se refiere a los cambios de la sociedad, a los valores y respetos perdidos y al comportamiento del ciudadano. Su causa, por la que él luchó en su época de juventud, era el patriotismo... lo de ellos, lo de hoy, es pelear por pelear.

¿Qué sentido tiene matar a golpes a un tranquilo anciano que se dirige hacia su casa, como todos los días, tras jugar con su amigo al dominó en un bar? Ninguno. Si además hablamos de grabarlo en video por diversión, nos encontramos con el vandalismo y la violencia más gratuitos que nos ha traído la supuesta evolución de la sociedad en el siglo XIX.

Harry Brown es un hombre solo, jubilado y ex militar, que se siente desolado tras la muerte de su amigo a manos de unos jóvenes descarriados que venden su vida por sexo, drogas y crimen. Poco a poco y frente a la pasividad de la policía frente al caso, Brown comienza a tomar cartas en el asunto y se verá así envuelto en peligrosas situaciones, afrontándolas con valentía y pasando por la muerte de puntillas.


Este argumento sencillo y muy asimilado ya por los espectadores, nos lleva a Clint Eastwood o a Charles Bronson tomándose la justicia por su mano y no podemos evitar recordar esas míticas escenas de Harry El Sucio (1971), Deuda de Sangre (2002), El justiciero… (1974) o la más reciente Gran Torino (2008). Clint Eastwood parecía hecho a medida para estos papeles y lo cierto es que aquella Smith & Wesson le quedaba a Harry Callahan como anillo al dedo, por esto no podemos dejar de ver su rostro tras el nombre de Harry Brown. Sin embargo, y aunque no estamos muy acostumbrados a ver al británico Michael Caine pistola en mano (ya en la Get Carter de 1971 se adueñó de la justicia), éste aparece magnífico en su papel de Harry Brown y muestra, una vez más, clase y talento ante la cámara. Cabe decir, además, que la ambientación sucia y gris, acorde con el argumento, añaden un punto positivo a la visualización del film y así, la fotografía, la música, los efectos especiales y el vocabulario adecuado perfectamente al estatus de cada personaje dan como resultado una película digna de pertenecer al séptimo arte.



¡¡¡Totalmente recomendable!!!